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Mulvidiana es parte de mi proyecto de vida. Es, entre otras cosas, una palabra mágica que nace de la contracción de una frase: la multidimensionalidad en la vida cotidiana. La vida cotidiana sabemos, o creemos saber, qué es, pero ¿qué es la multidimensionalidad?

Por resumir, es todo lo que existe pero no podemos percibir con los habituales cinco sentidos –al menos la mayoría de las personas, porque en esto, como en todo, hay diferentes grados de sensibilidad–. Abarca desde lo que se ha definido como esotérico en nuestra cultura occidental racionalista hasta los nuevos descubrimientos de la mecánica cuántica. Lo que hemos llamado mágico, arcano, ciencia ficción o, simplemente, ciencia fuera del alcance de nuestra comprensión.

ArcoririsIgual que muchos descubrimientos científicos se han ido instalando en nuestro día a día aunque al principio provocaran asombro e incluso miedo, estas otras muchas facetas de la existencia que en un tiempo fueron consideradas parte de la vida cotidiana, pueden volver a serlo. Para ello es necesario quitarles el velo del miedo y la represión con el que en nuestras sociedades se ha rodeado a estos asuntos, para utilizar todo eso que también es nuestro como una herramienta que nos permita tener unas vidas más plenas y, por supuesto, más felices.

Unas vidas que van a seguir siendo las mismas, con nuestras labores, trabajos, obligaciones, cariños, amores, desencuentros, aficiones, entretenimientos y hasta aburrimientos y costumbres. Sólo que estaremos menos asustadas y empezaremos a comprendernos mejor a nosotras mismas 1y a todo lo que nos rodea. Sin perder de vista el suelo, la Tierra, muy presentes en nuestro cuerpo y en la realidad física, que para eso estamos aquí y ahora.

Todo es natural, habitual y cotidiano, nos ocurren cosas multidimensionales todos los días. De hecho, a quien le pasa le parece tan normal que seguramente no ha considerado que eso tenga nada de esotérico. Porque ¿quién no tiene sueños llenos de acontecimientos cuya información se nos escapa? O ¿quién no ha presentido que tal persona, lugar, momento, iban a tener un significado especial –aunque éste fuera amenazante– y después ha comprobado que eran certeras las señales que le envió su cuerpo (escalofríos, náuseas, presión en el pecho…)?

Sólo que de eso no se suele hablar más que con los que hacen lo mismo o les pasan las mismas cosas, que generalmente son personas que pertenecen a la misma familia. Hay familias enteras que intuyen cuándo va a fallecer alguno de sus miembros, y otras en las que siempre hay alguien que sabe cuándo va a haber algún terremoto o desastre masivo… Y en todas ellas, ser así es parte de la normalidad, aunque por supuesto no se comente fuera de la familia: “Son cosas nuestras”, ¿no habéis oído antes esa expresión?

Todo eso que hemos llamado magia es algo que nos pertenece por derecho de nacimiento en este planeta, y podemos recuperarlo para enriquecer nuestras vidas, para dotarlas de más herramientas con las que resolver lo que haya que resolver y alcanzar la meta de vivirlas lo más plenamente posible.

Me gusta decir que vivir la multidimensionalidad en la vida cotidiana significa para mí jugar con todas las cartas de la baraja, mientra que, si sigo manteniéndome dentro de los parámetros de la racionalidad y el materialismo de la sociedad en la que he crecido, sería como jugar la partida con tan sólo las cartas, por ejemplo, del uno al siete. Ni figuras, ni comodines, ni ochos, nueves o dieces. Por eso propongo que, poco a poco, vayamos incorporando de manera masiva esas otras cartas que tenemos en nuestra naturaleza para que nos ayuden a vivir mejor.

Y así ofrezco con el proyecto Mulvidiana la posibilidad de devolver la multidimensionalidad a nuestras vidas cotidianas, utilizar toda esa inmensa riqueza sin miedo, en beneficio de nosotros mismos y de nuestra evolución personal, a través de la cual llega la evolución como especie.

En esta aventura que es la vida, Mulvidiana es una palabra mágica con la que tengo intención de crear realidades. Por ejemplo, un mundo en el que no haya guerra y donde el conflicto sea una oportunidad para aprender unos de otros, donde el miedo sirva solamente para ayudarnos a sobrevivir (puestos a crear, ¡no me voy a quedar corta en intenciones!) en vez de para paralizarnos y hacernos víctimas propiciatorias de cualquier manipulación que esté al acecho.

Si te animas a acompañarme, esta es tu página. No te olvides de visitar nuestro canal de YouTube Proyecto Mulvidiana!

Gracias por estar aquí.

1 Como veréis, me gusta combinar los genéricos en femenino y masculino. En castellano, es la mejor manera que conozco de aportar perspectiva de género en el discurso.

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