Final feliz en ‘La Cama Lúcida (4)’

 

He querido rematar con esperanza y una propuesta guay esta última (por el momento) entrega de la primera serie de monólogos multidimensionales que me he atrevido a representar, grabar y publicar. En La Cama Lúcida (4) hablo de los amores con personas afines, vuelvo un poco sobre la infidelidad y el origen biológico del impulso parejil, pero sobre todo quería dejaros con un buen sabor de boca y una propuesta que tiene mucho de oportunidad.

Ahora que comienza el verano, la mejor época para encuentros que pueden ser fugaces y no por eso menos significativos, me gustaría pensar que gracias a que habéis pasado buenos momentos con mis vídeos, habéis cambiado un poco vuestra perspectiva, vuestro punto de vista, sobre las relaciones amorosas e incluso sobre todas las relaciones humanas en general. Así podréis aprovechar las futuras ocasiones de usar los espejos que nos rodean para impulsaros en vuestra evolución personal.

Muchas gracias por haber llegado hasta aquí, y muchas gracias anticipadas por compartir estos vídeos o estas entradas del blog.

Os deseo un verano fenomenal!

 

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La infidelidad en ‘La Cama Lúcida (3)’

Sí, amig@s, me he atrevido a coger el toro por los cuernos y hablar de mi particular y actual visión de temazos como la infidelidad, las terceras personas, los ligues online… y ya puestos, la interacción de los camposenergéticos/ cuánticos/ magnéticos/ informativos. La Cama Lucida 3Y digo actual porque mañana igual pienso otra cosa, igual que antes mi versión era distinta. A  estas alturas de cambio, evolución y aceleración de los tiempos, aferrarse a una idea ya no es lo mío (quien quiera que se aferre a las suyas, por supuesto).

Aquí podéis ver La Cama Lúcida (3), tercera entrega de mi monólogo multidimensional sobre el amor humano, la pareja y sus conflictos, las relaciones amorosas, en fin, esas cuestiones en las que se nos va la vida, a veces, claro, que no todo es tan tan.

Espero que os guste y os agradezco cualquier comentario, crítica más o menos cerval y, sobre todo, que lo compartáis.

Pronto habrá nuevas noticias, nos vemos!

¡Continuamos con ‘La Cama Lúcida’!

Os presento una nueva entrega de mi monólogo de humor multidimensional La Cama Lúcida (2), continuación del que hice el pasado 14 de febrero, día de San Valentín, en el especial  Amor con Humor del que os hablé en la entrada titulada Evolucionar con humor es reír, y donde estuve acompañada por tres maravillosos artistas, colegas y maestros.

Ahora me he decidido a hacerlo sola, en el mismo lugar, El Bosque Mágico de Ávalon, para seguir hablando de ese tema que a tod@s nos remueve: la pareja, las relaciones amorosas y más o menos sexuales. Ay, qué valiente que soy…

En este segundo monólogo me he lanzado a relacionar esta cuestión de las relaciones desde con la alergia al polen (que la tiene) hasta con el desarrollo de los potenciales individuales, el efecto espejo, la resolución del conflicto, los territorios, los patrones de atracción, los puntos ciegos y el trabajo personal evolutivo.

¿Cómo puede caber tanto en 12,41 minutos? Pues vaya usted a saber. A mí me salió así, improvisando sobre algunas ideas que había ido anotando previamente, como una filtración del Origen, que para eso una está disponible 24/7.

Espero que os guste, que os divirtáis, os riaís y hasta os remováis un poco. Os agradezco mucho que os toméis el tiempo de verlo y si os gusta, compartirlo.

Pronto habrá nuevas entregas.

 

 

 

 

Pararse, ¿para qué?

A veces parece que la vida nos pide que paremos, que nos detengamos y, generalmente, no entendemos para qué nos serviría parar. Y, por lo tanto, no nos detenemos, seguimos yendo a mil, abarcando lo inabarcable, hasta llegar a veces a la extenuación, cuando no a parar deforma obligada porque nos hemos roto un hueso, hemos enfermado o nos ha dado un bajón impresionante, la tan extendida depresión o un ataque de estrés.

Tal vez, si tuviéramos idea de la utilidad que puede tener para nosotros ese parón, lo haríamos de forma voluntaria. Por supuesto, están razones evidentes como darse tiempo para pensar, para observarse, para descansar. Pero eso, a la vista está, no parece ser suficiente porque casi nadie se para.

Además, aquí prefiero hablar de esas otras razones menos palpables y materiales, lo que subyace detrás de lo que está detrás: las razones energéticas, que tienen más que ver con la gestión de esas emociones que preferimos ocultar, que evitamos sentir porque, admitámoslo, son francamente desagradables. La culpa, la ira, el odio, la envidia, el rencor… Todas se apelotonan en el baúl de los olvidos, y van saliendo en medio del torrente de nuestros pensamientos, para acabar generando una rueda en la que se mezclan con ellos y forman el rulo mental: los pensamientos emocionales sin control posible… Y lo que es peor, sin utilidad.

Y precisamente, acabo de descubrir que detenerse, simplemente echarse a descansar, tiene una utilidad energética: no enviar más energía a un rulo mental o una emoción que no logramos gestionar de forma adecuada. Así, aunque esa rueda de pensamientos siga girando, lo hará con menos fuerza e ímpetu. Poco a poco, al dejar que vaya disminuyendo su intensidad, se podrá ir agotando y podremos gestionar la energía que representa sentir nuestras emociones.

Este vídeo lo grabé apenas un hora después de hacer este descubrimiento. Y –os podéis reír– desde entonces, no he parado. Espero que os guste!